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Acústica Musical

04 // Acústica de salas

Reflexión, refracción y difracción del sonido

Nivel 2 · Ondas y armónicosPor Dativo TobarraActualizado 

En resumen

Al propagarse, el sonido se refleja en las superficies (con el mismo ángulo con que llega), se refracta cuando cambia su velocidad (por ejemplo, con la temperatura o el viento) y se difracta al rodear obstáculos o atravesar aberturas. Que domine uno u otro fenómeno depende de la relación entre la longitud de onda y el tamaño de los objetos, y eso explica desde el eco hasta por qué los graves se oyen detrás de una pared.

Aplaude delante de una pared lejana y oirás tu palmada dos veces. Escucha una orquesta desde el vestíbulo y te llegarán los contrabajos, pero casi nada de los violines. En una noche de verano oirás la verbena del pueblo de al lado, que de día no se oye. Detrás de estas tres experiencias hay tres fenómenos: la reflexión, la difracción y la refracción del sonido. Junto con la absorción, son la base de toda la acústica de salas.

La clave para entenderlos es comparar la longitud de onda con el tamaño de los objetos que encuentra el sonido. Escucha dos sonidos con longitudes de onda muy distintas:

El primero tiene una longitud de onda como la altura de un techo; el segundo, como la de un dedo. Por eso se comportan de forma tan distinta ante una columna, una puerta o una pared.

La longitud de onda, la medida de todo

Recuerda la relación que viste en las ondas sonoras:

λ=cf\lambda = \frac{c}{f}

donde λ\lambda es la longitud de onda (m), cc la velocidad del sonido (343 m/s en aire a 20 °C) y ff la frecuencia (Hz). En el rango audible, λ\lambda va de unos 17 m a unos 17 mm: un factor de mil. Ninguna otra onda que conozcamos a diario cubre un rango de tamaños tan grande.

FrecuenciaEjemplo musicalLongitud de onda (aire, 20 °C)
20 Hzlímite grave de la audición17,2 m
55 HzLa1, cuerda La del contrabajo6,24 m
131 HzDo3, cuerda grave de la viola2,62 m
440 HzLa4 del diapasón0,78 m
1000 Hzzona de máxima sensibilidad del oído0,34 m
4186 HzDo8, la nota más aguda del piano8,2 cm
10 000 Hz«brillo» de platos y sibilantes3,4 cm

Regla general: si el objeto es mucho mayor que λ\lambda, el sonido lo «ve» y se refleja o deja sombra; si es mucho menor, el sonido lo rodea como si no existiera.

El principio de Huygens

Christiaan Huygens propuso en 1678 (y publicó en su Traité de la lumière, 1690) un método para explicar cómo avanza una onda:

Cada punto de un frente de onda se comporta como una fuente secundaria de pequeñas ondas esféricas. El nuevo frente de onda es la envolvente de todas esas ondas secundarias.

Aunque lo pensó para la luz, vale para cualquier onda, también para el sonido. Con este principio se deducen las leyes de la reflexión y de la refracción, y se entiende intuitivamente la difracción: cuando un obstáculo corta parte del frente de onda, los puntos de su borde siguen emitiendo ondas secundarias que se abren hacia la zona de «sombra».

Reflexión del sonido

Cuando una onda llega a una superficie que no puede atravesar con facilidad, vuelve al mismo medio con otra dirección. Se cumplen dos leyes:

  1. El rayo incidente, el rayo reflejado y la normal (la perpendicular a la superficie) están en el mismo plano.
  2. El ángulo de incidencia es igual al ángulo de reflexión, medidos ambos desde la normal:
θi=θr\theta_i = \theta_r

Si el sonido incide perpendicularmente, vuelve por el mismo camino en sentido contrario.

Una superficie refleja mucho cuando su impedancia acústica (Z=ρcZ = \rho c, densidad por velocidad, en Pa·s/m) es muy distinta de la del aire. Por eso una pared de hormigón, el agua o una tabla de madera maciza reflejan casi todo el sonido que les llega. Entre el aire (Z413Z \approx 413 Pa·s/m) y el agua (Z1,48106Z \approx 1{,}48 \cdot 10^6 Pa·s/m) la diferencia es tan grande que solo pasa al agua un 0,1 % de la intensidad (unos 30 dB menos). El resto se refleja.

Reflexión especular y reflexión difusa

  • Especular: la superficie es lisa respecto a λ\lambda y el sonido rebota en una dirección, como la luz en un espejo.
  • Difusa: la superficie tiene relieves de tamaño comparable a λ\lambda y la energía se reparte en muchas direcciones.

Una misma pared puede ser especular para los graves y difusa para los agudos. Una moldura de 5 cm no afecta a un Do3 (λ ≈ 2,6 m), pero dispersa un sonido de 7000 Hz (λ ≈ 5 cm). Los difusores de las salas y estudios, como los de residuo cuadrático que propuso Manfred Schroeder en los años setenta, son pozos de distinta profundidad diseñados para difundir en una banda de frecuencias concreta. Las salas de concierto clásicas lo consiguen con columnas, estatuas, cajas y artesonados.

Eco y reverberación

Tu oído no distingue una reflexión como un sonido aparte si llega poco después del sonido directo: la funde con él y lo percibe como una sola fuente, más fuerte. Es el efecto de precedencia (o efecto Haas). Para sonidos impulsivos como la palabra o una palmada, el límite está en torno a 50 ms. En ese tiempo el sonido recorre:

d=ct=343 m/s0,05 s17 md = c \cdot t = 343\ \text{m/s} \cdot 0{,}05\ \text{s} \approx 17\ \text{m}

Es decir, una reflexión se percibe como eco cuando su camino es unos 17 m más largo que el del sonido directo y, además, llega con suficiente nivel. Si tú mismo aplaudes frente a una pared, el sonido va y vuelve, así que basta con que la pared esté a unos 8,5 m.

La reverberación es otra cosa: en una sala, el sonido se refleja cientos de veces en paredes, suelo y techo. Esas reflexiones llegan cada vez más densas y más débiles, y el oído las oye como una cola continua que se apaga poco a poco. Se mide con el tiempo de reverberación (RT60), el tiempo que tarda el nivel en bajar 60 dB. Un eco molesta; la reverberación, en su justa medida, es lo que hace que una sala «suene».

Primeras reflexiones

Las reflexiones que llegan en los primeros 50-80 ms después del sonido directo se llaman primeras reflexiones (o reflexiones tempranas). No se oyen como ecos, sino que refuerzan el sonido directo y le dan claridad. Las que llegan desde los lados dan además sensación de amplitud o envolvimiento. Por eso las salas de planta rectangular y estrecha («caja de zapatos»), como el Musikverein de Viena, tienen tan buena fama: sus paredes laterales, cercanas, mandan primeras reflexiones laterales a casi todo el público.

En un estudio de grabación o de mezcla, en cambio, las primeras reflexiones en la mesa o en las paredes laterales colorean lo que oyes. Por eso se colocan paneles absorbentes en los puntos de primera reflexión entre los monitores y la posición de escucha.

Superficies cóncavas: focalización

Una superficie plana reparte las reflexiones. Una convexa las dispersa aún más, y por eso es útil en salas. Una cóncava hace lo contrario: concentra el sonido en una zona.

  • Un espejo parabólico convierte las ondas que salen de su foco en un haz paralelo (y al revés, concentra en el foco el sonido que llega paralelo). Es el principio de los micrófonos parabólicos.
  • Un recinto elíptico manda el sonido emitido en un foco al otro foco. Dos personas situadas en los focos se oyen susurrar a muchos metros de distancia.
  • Las cúpulas y los ábsides generan focos y ecos concentrados. La galería de los susurros de la catedral de San Pablo, en Londres, es el ejemplo clásico: allí el sonido «se pega» a la pared circular y da la vuelta a la cúpula.

En una sala de conciertos la focalización es un defecto grave: una zona del público recibe demasiado sonido y otra se queda sin él, y aparecen ecos. El Royal Albert Hall de Londres, con su enorme cúpula, arrastró problemas de eco desde su inauguración (1871) hasta que en 1969 se colgaron del techo los famosos difusores con forma de seta.

Ondas estacionarias entre paredes paralelas

Si el sonido rebota una y otra vez entre dos superficies paralelas, la onda que va y la que vuelve se superponen y forman ondas estacionarias. Ocurre a las frecuencias en que la distancia LL entre paredes es un múltiplo entero de media longitud de onda:

fn=nc2L(n=1,2,3,)f_n = \frac{n \cdot c}{2L} \qquad (n = 1, 2, 3, \dots)

En una habitación de 4 m de largo, el primer modo está en 343/843343 / 8 \approx 43 Hz. Estos modos propios son la principal causa de que los graves suenen irregulares en habitaciones pequeñas: en unos puntos retumban y en otros casi desaparecen. Si la pared refleja un sonido impulsivo, además aparece el eco flotante (flutter echo), un zumbido metálico que se oye al dar una palmada entre dos paredes desnudas.

🛠 Herramienta pendiente: Calculadora de modos propios de una sala

Introduce largo, ancho y alto y obtén los modos axiales, tangenciales y oblicuos, con las acumulaciones problemáticas de graves señaladas.

Lo desarrollamos en modos propios de una sala.

Refracción del sonido

La refracción es el cambio de dirección de una onda cuando cambia su velocidad de propagación. Ocurre al pasar de un medio a otro, pero también dentro de un mismo medio si su velocidad varía de un punto a otro.

La frecuencia no cambia al refractarse (la impone la fuente), pero sí la velocidad y, con ella, la longitud de onda. La dirección sigue la ley de Snell:

sinθ1sinθ2=c1c2\frac{\sin \theta_1}{\sin \theta_2} = \frac{c_1}{c_2}

donde θ1\theta_1 y θ2\theta_2 son los ángulos con la normal en cada medio, y c1c_1 y c2c_2 las velocidades del sonido en ellos (m/s). Si el sonido pasa a un medio más rápido, se aleja de la normal; si pasa a uno más lento, se acerca.

Del aire (343 m/s) al agua (unos 1480 m/s), el sonido se acelera tanto que por encima de un ángulo de incidencia de unos 13° ya no entra en el agua: se refleja por completo (reflexión total).

Refracción en el aire libre: temperatura y viento

En el aire, la velocidad del sonido crece con la temperatura: aproximadamente

c331,3+0,606Tc \approx 331{,}3 + 0{,}606 \cdot T

con TT en °C y cc en m/s (331 m/s a 0 °C, 343 m/s a 20 °C). Cuando la temperatura cambia con la altura, el frente de onda avanza más deprisa por la parte caliente y se curva hacia la parte fría.

SituaciónPerfil de temperaturaQué le pasa al sonido
Día soleadoaire caliente abajo, frío arribase curva hacia arriba; aparecen zonas de sombra a ras de suelo
Noche despejada (inversión térmica)aire frío abajo, templado arribase curva hacia abajo y llega mucho más lejos
A favor del vientoel viento sopla más fuerte en alturase curva hacia abajo: se oye mejor
En contra del vientoídemse curva hacia arriba: se oye peor

Por eso la verbena del pueblo vecino se oye de noche y no de día, y por eso un concierto al aire libre suena distinto a las ocho de la tarde que a medianoche. Con el viento ocurre algo parecido: no es que el viento «empuje» el sonido, sino que su velocidad aumenta con la altura y eso curva los frentes de onda.

Difracción del sonido

La difracción es la capacidad de una onda para rodear obstáculos y para abrirse al pasar por una abertura. Según el principio de Huygens, los puntos del frente de onda que rozan el borde del obstáculo siguen emitiendo ondas secundarias hacia la zona que queda detrás.

Cuánto se difracta depende de la relación entre la longitud de onda λ\lambda y el tamaño del obstáculo o de la abertura, hh:

RelaciónDetrás de un obstáculoAl pasar por una abertura
hh mucho menor que λ\lambdael sonido lo rodea; prácticamente no hay sombrala abertura se comporta como una fuente puntual y el sonido sale en todas direcciones
hλh \approx \lambdasombra débilel sonido se abre mucho
hh mucho mayor que λ\lambdasombra acústica clarael sonido sale como un haz, casi sin abrirse

Por qué los graves «doblan esquinas»

Una puerta mide alrededor de 0,8 m de ancho. Para un Do2 (65 Hz, λ ≈ 5,2 m) es una abertura pequeña: el sonido sale de ella en todas direcciones y llena el pasillo. Para un sonido de 8000 Hz (λ ≈ 4,3 cm) la puerta es enorme: el agudo sigue recto y solo se oye bien si estás frente a ella. Por eso, desde el pasillo de un conservatorio, lo que llega de un aula es sobre todo el bajo: el piano suena apagado y la voz pierde las consonantes.

Lo mismo explica por qué una columna gruesa en un teatro «tapa» el brillo de la orquesta pero no los graves, o por qué desde detrás de un edificio oyes el bombo de un concierto, pero no la voz.

Los tres fenómenos en la sala de conciertos

  • Concha acústica. En un escenario al aire libre o en un teatro de ópera usado para un concierto sinfónico, la orquesta se rodea de una concha (paredes y techo reflectantes). Su función es recoger el sonido que se perdería hacia arriba y hacia atrás y reflejarlo hacia el público, y también devolver parte a los propios músicos para que se oigan entre sí.
  • Reflectores sobre el escenario. Muchas salas cuelgan paneles o «nubes» sobre la orquesta. En salas muy altas, las primeras reflexiones del techo llegarían demasiado tarde. Los reflectores acortan ese camino para que los músicos se escuchen y el público reciba primeras reflexiones útiles. A menudo son regulables en altura según el repertorio.
  • Foso de orquesta. En un foso, el público no ve la orquesta: lo que le llega es sonido difractado por el borde del foso y reflejado en las paredes y el techo de la sala. Los agudos, más direccionales, se atenúan más que los graves, y eso ayuda a que las voces pasen por encima de la orquesta. El caso extremo es el Festspielhaus de Bayreuth (1876), diseñado según las ideas de Wagner, donde el foso queda en gran parte bajo el escenario y está cubierto por una visera. El sonido orquestal llega fundido y sin aristas, a costa de que los músicos tengan que adaptar mucho su forma de tocar.
  • Balcones y anfiteatros. Bajo un anfiteatro profundo, el público queda a la «sombra» del techo del voladizo: recibe menos reflexiones de la sala y los agudos le llegan más apagados. Por eso los acústicos recomiendan que la profundidad bajo un voladizo no supere en mucho su altura.

Ejercicios

Ejercicio 1. Calcula la longitud de onda en el aire (20 °C, 343 m/s) de un La2 (110 Hz) y de un La6 (1760 Hz). ¿Cuál de los dos quedará más «tapado» detrás de una columna de 50 cm de diámetro?

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λ110=343/1103,12\lambda_{110} = 343 / 110 \approx 3{,}12 m y λ1760=343/17600,195\lambda_{1760} = 343 / 1760 \approx 0{,}195 m (19,5 cm). La columna es mucho menor que la longitud de onda del La2, que la rodea sin apenas sombra. Para el La6 la columna es más del doble de su longitud de onda, así que queda en parte a la sombra: el agudo es el que se «tapa».

Ejercicio 2. Das una palmada a 12 m de una pared de hormigón. ¿Cuánto tarda en volver la reflexión? ¿La oirás como eco?

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El sonido recorre 24 m (ida y vuelta):

t=24 m343 m/s0,070 s=70 mst = \frac{24\ \text{m}}{343\ \text{m/s}} \approx 0{,}070\ \text{s} = 70\ \text{ms}

Supera los 50 ms, así que la oirás como un eco separado de la palmada.

Ejercicio 3. En una sala, el sonido directo recorre 20 m hasta un oyente, y una reflexión en la pared lateral, 26 m. ¿Con cuánto retraso llega la reflexión? ¿Es un eco o una primera reflexión útil?

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La diferencia de camino es de 6 m:

Δt=6 m343 m/s17,5 ms\Delta t = \frac{6\ \text{m}}{343\ \text{m/s}} \approx 17{,}5\ \text{ms}

Llega muy por debajo de 50 ms: el oído la funde con el sonido directo. Es una primera reflexión lateral que refuerza el sonido y da sensación de amplitud.

Ejercicio 4. Una noche despejada la temperatura es de 10 °C a ras de suelo y de 20 °C a 50 m de altura. ¿Hacia dónde se curvan los rayos sonoros? ¿Cuánto cambia la velocidad del sonido entre ambas alturas?

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Con c331,3+0,606Tc \approx 331{,}3 + 0{,}606 \cdot T: a 10 °C, c337,4c \approx 337{,}4 m/s; a 20 °C, c343,4c \approx 343{,}4 m/s. La diferencia es de unos 6 m/s. Como el sonido va más rápido arriba, los frentes de onda avanzan más deprisa en altura y los rayos se curvan hacia el suelo: el sonido llega más lejos que de día.

Fuentes y bibliografía

  • Carrión Isbert, A. (1998). Diseño acústico de espacios arquitectónicos. Barcelona: Edicions UPC.
  • Kuttruff, H. (2009). Room Acoustics (5.ª ed.). Londres: Spon Press.
  • Beranek, L. L. (2004). Concert Halls and Opera Houses: Music, Acoustics, and Architecture (2.ª ed.). Nueva York: Springer.
  • Everest, F. A. y Pohlmann, K. C. (2015). Master Handbook of Acoustics (6.ª ed.). Nueva York: McGraw-Hill.
  • Huygens, C. (1690). Traité de la lumière. Leiden: Pierre van der Aa.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre reflexión, refracción y difracción del sonido?

En la reflexión el sonido rebota en una superficie y vuelve al mismo medio. En la refracción cambia de dirección porque cambia su velocidad (al pasar a otro medio o por gradientes de temperatura o viento). En la difracción rodea un obstáculo o se abre al pasar por una abertura.

¿Cuál es la diferencia entre eco y reverberación?

Un eco es una reflexión que llega tan tarde (más de unos 50 ms después del sonido directo, es decir, con más de unos 17 m de recorrido extra) y con tanto nivel que el oído la percibe como una repetición separada. La reverberación es la suma de muchísimas reflexiones que llegan tan seguidas que se funden en una cola continua.

¿Por qué se oye el sonido más lejos por la noche?

Porque de noche el suelo se enfría y el aire cercano queda más frío que el de arriba (inversión térmica). Como el sonido va más rápido en aire caliente, los rayos se curvan hacia el suelo y llegan más lejos. De día ocurre lo contrario y el sonido se curva hacia arriba.

¿Por qué los sonidos graves atraviesan paredes y doblan esquinas?

Doblar esquinas es difracción. Los graves tienen longitudes de onda de varios metros (3,4 m a 100 Hz), comparables o mayores que puertas, esquinas o muebles, y los rodean sin apenas sombra. Los agudos, con longitudes de onda de centímetros, dejan una sombra acústica detrás de los obstáculos. Además, las paredes aíslan peor los graves.

¿Qué es la reflexión difusa del sonido?

Es la que se produce cuando la superficie tiene irregularidades de tamaño comparable a la longitud de onda: el sonido no rebota en una sola dirección, sino que se reparte en muchas. Los difusores de las salas de concierto y los estudios buscan precisamente ese efecto.