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Acústica Musical

05 // Percepción

Salud auditiva de los músicos: riesgo, protección, acúfenos e hiperacusia

Nivel 1 · FundamentosActualizado 

En resumen

Los músicos se exponen a menudo a niveles por encima de 85 dB(A) durante horas, y la pérdida auditiva por ruido es permanente. El riesgo depende de la dosis, es decir, del nivel y del tiempo. Los tapones de atenuación plana reducen el nivel sin deformar el timbre, y los descansos, la organización del ensayo y las revisiones periódicas con profesionales completan la prevención.

El oído es la herramienta de trabajo de un músico, igual que las manos o la voz. Y es la más frágil, porque se daña sin doler. Un ensayo de banda en una sala pequeña, una sesión de estudio con la batería, un concierto de dos horas justo delante de los metales: nada de eso molesta demasiado en el momento. Pero la dosis se acumula, y las células ciliadas que se pierden no se regeneran. Este artículo explica el riesgo y cómo reducirlo.

Por qué los músicos tienen más riesgo

El daño auditivo depende de la dosis: el nivel del sonido y el tiempo que dura. Como viste en los decibelios, la normativa española de prevención (Real Decreto 286/2006) toma como referencia la exposición diaria durante 8 horas:

  • A partir de 80 dB(A) el empresario debe poner protectores a disposición de los trabajadores.
  • A partir de 85 dB(A) su uso es obligatorio.
  • 87 dB(A) es el valor límite, que no se puede superar teniendo en cuenta la atenuación de los protectores.

El criterio de base es el principio de igual energía: cada 3 dB más duplican la energía, así que el tiempo equivalente se reduce a la mitad. Así se calcula el nivel diario equivalente de varias actividades:

LEX,8h=10log10(18iti10Li/10)L_{\text{EX},8\text{h}} = 10 \log_{10}\left(\frac{1}{8} \sum_i t_i \cdot 10^{L_i/10}\right)

donde LEX,8hL_{\text{EX},8\text{h}} es el nivel diario equivalente en dB(A), tit_i la duración de cada actividad en horas y LiL_i su nivel equivalente en dB(A).

Los músicos profesionales suelen superar esos valores con facilidad. Un día normal puede sumar varias horas de ensayo, estudio individual y concierto. Los estudios epidemiológicos coinciden en que los músicos profesionales tienen más riesgo de pérdida auditiva inducida por ruido y de acúfenos que la población general.

Niveles en el atril

¿Cuánto recibe cada músico? Depende de la obra, la sala, la plantilla y, sobre todo, de quién tienes al lado. Estos valores son orientativos, sacados del orden de magnitud de las mediciones publicadas en orquestas y bandas. Son niveles equivalentes durante la interpretación, no picos:

Posición o instrumentoNivel típico en el oídoObservaciones
Violín y viola85-95 dB(A)mayor en el oído izquierdo, pegado al instrumento
Violonchelo y contrabajo80-90 dB(A)más expuestos por los metales y la percusión cercanos
Flauta y flautín85-100 dB(A)el flautín, muy cerca del oído derecho
Clarinete, oboe, fagot85-95 dB(A)a menudo sentados delante de los metales
Trompa85-95 dB(A)recibe el sonido de los metales que tiene detrás
Trompeta y trombón90-100 dB(A)y quien se sienta delante de sus campanas
Percusión y batería90-110 dB(A)picos que pueden superar 130 dB(C)
Piano80-90 dB(A)más en salas pequeñas
Cantante85-100 dB(A)su propia voz, muy cerca de sus oídos
Valores orientativos. Cada ensayo es distinto, y solo una medición con sonómetro o dosímetro en tu puesto da el dato real.

Fíjate en que muchos puestos rondan o superan los 85 dB(A). Con esos niveles, la dosis diaria se agota en pocas horas. Un ejemplo: 3 horas de ensayo a 92 dB(A) y 2 horas de concierto a 94 dB(A) dan:

LEX,8h=10log10[18(3109,2+2109,4)]90,9 dB(A)L_{\text{EX},8\text{h}} = 10 \log_{10}\left[\frac{1}{8}\left(3 \cdot 10^{9{,}2} + 2 \cdot 10^{9{,}4}\right)\right] \approx 90{,}9\ \text{dB(A)}

Casi 6 dB por encima del valor superior de acción: con esa exposición, la protección auditiva es obligatoria. Y aún no se ha contado el estudio individual en casa.

Cómo se daña el oído

  • Pérdida temporal. Tras una exposición intensa, el umbral sube durante unas horas o días: oyes «algodonado» y a veces con pitido. Se recupera, pero es una señal de que has superado lo que el oído tolera.
  • Pérdida permanente. Repetida muchas veces, la exposición destruye células ciliadas externas. La pérdida aparece primero en la zona de 3000-6000 Hz, con una «muesca» característica hacia 4000 Hz en el audiograma, como se explica en el umbral de audición. Al principio no se nota en la vida diaria.
  • Daño oculto. Investigaciones en animales sugieren que el ruido puede dañar las conexiones entre las células ciliadas y el nervio auditivo aunque el audiograma siga siendo normal. En personas se sigue estudiando, pero podría explicar la dificultad para entender con ruido de fondo que refieren algunos músicos con audiometrías normales.

Para un músico, además de oír menos, la pérdida puede traer consecuencias muy específicas: diplacusia (el mismo sonido parece tener una altura distinta en cada oído, lo que complica la afinación), distorsión y pérdida de definición en los agudos, justo donde están el brillo y el timbre de los instrumentos.

Tapones para músicos

Por qué no sirven los tapones de espuma

Los tapones de espuma o de silicona corrientes atenúan mucho (a menudo 25-35 dB), pero mucho más los agudos que los graves. La música suena apagada, como tras una pared. El músico no oye bien su propio sonido ni el del grupo, y la tendencia natural es quitárselos o tocar más fuerte.

Tapones de atenuación plana

Los tapones para músicos están diseñados para atenuar casi por igual todas las frecuencias. El sonido llega más bajo, pero con un equilibrio parecido al original:

  • Tapones con filtro sobre molde a medida. Un audioprotesista toma una impresión del conducto auditivo y se fabrica un molde de silicona o acrílico al que se acopla un filtro intercambiable. Los más conocidos son los de la marca Etymotic, con filtros ER-9, ER-15 y ER-25, que atenúan, respectivamente, unos 9, 15 y 25 dB de forma bastante uniforme.
  • Tapones universales para música. Tienen un filtro y una forma estándar. Son más baratos y una buena primera opción, aunque su atenuación suele ser algo menos plana y su ajuste, menos preciso.
  • Monitores intraauriculares (in-ear). En música amplificada, sustituyen a los monitores de escenario y aíslan del ruido exterior, lo que permite escuchar a menos volumen. Hay que controlar el nivel al que se usan.

La atenuación real suele ser menor que la nominal si el tapón no está bien colocado. Y hay un periodo de adaptación: al principio tu propio instrumento y tu voz suenan raros (el llamado efecto de oclusión, que refuerza los graves de tu propia voz). Merece la pena usarlos siempre en los ensayos, no solo en los días «fuertes».

Con el ejemplo anterior, unos tapones de 15 dB bien colocados bajarían la exposición de 90,9 a unos 75,9 dB(A): muy por debajo de los valores de acción.

Hábitos que reducen la dosis

  • Descansos en silencio. Alterna los bloques de ensayo o de estudio intenso con pausas en un sitio tranquilo. Tras una exposición muy fuerte, deja al oído horas de reposo relativo antes de volver a exponerlo.
  • Estudia a menos volumen cuando puedas. Una sordina de estudio, una sala más amortiguada o bajar la dinámica en los pasajes que solo estás repasando reducen la dosis sin afectar al aprendizaje.
  • Cuida la sala. En salas pequeñas y reverberantes el nivel sube mucho. Un buen tratamiento acústico baja el nivel general y mejora la escucha, lo que a su vez hace que todos toquen menos fuerte.
  • Organiza la disposición. Elevar los metales en tarimas para que proyecten por encima de las cabezas, o separar un poco más las filas, puede reducir varios decibelios en los puestos de delante. Las mamparas acústicas ayudan de forma limitada: protegen a quien está delante, pero reflejan parte del sonido hacia el que toca.
  • Cuenta también el ocio. Los conciertos, las discotecas y los auriculares suman a la misma dosis. La Organización Mundial de la Salud recomienda, como referencia para la escucha personal, no superar el equivalente a 80 dB(A) durante 40 horas a la semana.
  • Mide. Hay aplicaciones de sonómetro que, sin ser instrumentos de precisión, dan una buena idea del nivel. Y existen dosímetros personales para medir la exposición real de una jornada.
🛠 Herramienta pendiente: Calculadora de dosis de ruido

Introduce tus actividades del día (ensayo, estudio, concierto, ocio) con su duración y su nivel, y obtén tu nivel diario equivalente, el porcentaje de dosis consumida y el efecto de usar tapones de 9, 15 o 25 dB.

Acúfenos e hiperacusia

Acúfenos

Un acúfeno (o tinnitus) es la percepción de un sonido sin fuente externa: un pitido, un zumbido, un siseo. Muchas personas lo notan durante unas horas después de un concierto muy fuerte. Es una señal de alarma: el oído ha recibido más de lo que tolera. Los acúfenos persistentes son frecuentes en músicos con exposición prolongada y pueden afectar al descanso y a la concentración.

Hiperacusia

La hiperacusia es una tolerancia reducida a sonidos de nivel moderado, que resultan molestos o dolorosos para quien la padece aunque para los demás sean normales. A menudo acompaña a los acúfenos. Para un músico puede ser especialmente limitante, porque su trabajo consiste en estar rodeado de sonido.

En los dos casos, las causas pueden ser diversas y no siempre están relacionadas con el ruido. Por eso deben valorarse de forma individual por profesionales.

Cuándo acudir a un profesional

Consulta con tu médico de cabecera o con un otorrinolaringólogo si notas:

  • Pérdida brusca de audición, sobre todo en un solo oído, o sensación repentina de oído taponado. Es un motivo de consulta urgente: no esperes a ver si se pasa.
  • Un acúfeno que dura más de uno o dos días, que aparece solo en un oído o que late al ritmo del pulso.
  • Dolor de oído, supuración o vértigo.
  • Molestia con sonidos normales que antes toleraba bien.
  • Diferencias de afinación entre los dos oídos, distorsión o dificultad creciente para seguir una conversación con ruido de fondo.

Y, aunque no notes nada, es buena idea hacerte una audiometría de referencia al empezar tu vida profesional y repetirla periódicamente. En el ámbito laboral, el Real Decreto 286/2006 prevé la vigilancia de la salud de los trabajadores expuestos, con controles audiométricos periódicos. Una audiometría permite detectar la muesca de los 4000 Hz antes de que sea un problema en la vida diaria.

Ejercicios

Ejercicio 1. Un violinista estudia 3 horas diarias en casa a 88 dB(A) y ensaya 1 hora a 85 dB(A). Calcula su nivel diario equivalente. ¿Supera algún valor de acción?

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LEX,8h=10log10[18(3108,8+1108,5)]84,4 dB(A)L_{\text{EX},8\text{h}} = 10 \log_{10}\left[\frac{1}{8}\left(3 \cdot 10^{8{,}8} + 1 \cdot 10^{8{,}5}\right)\right] \approx 84{,}4\ \text{dB(A)}

Supera el valor inferior de acción (80 dB(A)), aunque no el superior (85 dB(A)). Conviene usar protección y reducir el nivel del estudio en casa.

Ejercicio 2. Según el principio de igual energía, si 85 dB(A) se toleran 8 horas, ¿cuánto tiempo equivale a 97 dB(A)?

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97 dB(A) son 12 dB más, es decir, cuatro veces 3 dB. El tiempo se divide entre 24=162^4 = 16: 8 h/16=308\ \text{h} / 16 = 30 minutos.

Ejercicio 3. Una trompetista toca 4 horas al día a 90 dB(A). ¿Qué nivel diario equivalente recibe? ¿Y con unos tapones que, bien colocados, atenúan 15 dB?

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Sin tapones: 10log10(4/8109)=903,087,010 \log_{10}(4/8 \cdot 10^{9}) = 90 - 3{,}0 \approx 87{,}0 dB(A), justo en el valor límite: sin protección no sería admisible. Con tapones: 87,015=72,087{,}0 - 15 = 72{,}0 dB(A), por debajo del valor inferior de acción.

Ejercicio 4. ¿Por qué los tapones de espuma no son la mejor opción para tocar en una orquesta, aunque protejan más?

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Porque atenúan mucho más los agudos que los graves. El músico oye un sonido apagado y desequilibrado, no percibe bien su timbre ni su afinación, y tiende a tocar más fuerte o a quitárselos. Un tapón de atenuación plana protege algo menos, pero se puede usar durante todo el ensayo.

Fuentes y bibliografía

  • Chasin, M. (2009). Hearing Loss in Musicians: Prevention and Management. San Diego: Plural Publishing.
  • Real Decreto 286/2006, de 10 de marzo, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición al ruido. BOE n.º 60, de 11 de marzo de 2006.
  • Directiva 2003/10/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de febrero de 2003, sobre las disposiciones mínimas de seguridad y de salud relativas a la exposición de los trabajadores a los riesgos derivados de los agentes físicos (ruido).
  • O’Brien, I., Wilson, W. y Bradley, A. (2008). «Nature of orchestral noise». The Journal of the Acoustical Society of America, 124(2), 926-939.
  • Jansen, E. J. M., Helleman, H. W., Dreschler, W. A. y de Laat, J. A. P. M. (2009). «Noise induced hearing loss and other hearing complaints among musicians of symphony orchestras». International Archives of Occupational and Environmental Health, 82(2), 153-164.
  • Schink, T., Kreutz, G., Busch, V., Pigeot, I. y Ahrens, W. (2014). «Incidence and relative risk of hearing disorders in professional musicians». Occupational and Environmental Medicine, 71(7), 472-476.
  • Organización Mundial de la Salud y Unión Internacional de Telecomunicaciones (2019). Safe listening devices and systems: a WHO-ITU standard. Ginebra: OMS.

Preguntas frecuentes

¿Los músicos pierden audición?

Tienen más riesgo que la población general, porque pasan muchas horas expuestos a niveles altos en ensayos, conciertos y estudio individual. La pérdida por ruido es permanente y suele empezar en la zona de los 3000-6000 Hz. Se puede prevenir en gran parte controlando la exposición y usando protección.

¿Qué son los tapones para músicos?

Son protectores auditivos diseñados para atenuar casi por igual todas las frecuencias (atenuación plana), de modo que la música suena más baja pero con un timbre parecido al original. Los más conocidos son los de filtro intercambiable sobre molde a medida, como los ER-15 y ER-25, que atenúan unos 15 o 25 dB.

¿Qué son los acúfenos?

Son la percepción de un sonido (pitido, zumbido, siseo) sin que exista una fuente externa. Pueden aparecer de forma temporal tras una exposición intensa, y son una señal de alarma. Si duran más de uno o dos días, o aparecen de repente en un solo oído, conviene consultar a un médico.

¿Qué es la hiperacusia?

Es una sensibilidad anormalmente alta a sonidos de nivel moderado, que resultan molestos o incluso dolorosos para quien la padece. Es frecuente que acompañe a los acúfenos. Debe valorarla un especialista, que indicará el tratamiento adecuado en cada caso.

¿Cuántas horas puede ensayar un músico sin riesgo?

Como referencia laboral, 85 dB(A) durante 8 horas. Cada 3 dB más, el tiempo se reduce a la mitad; a 94 dB(A) sería solo una hora. La dosis se suma a lo largo del día, incluyendo el estudio individual, el transporte y el ocio.