Batimientos e interferencias del sonido
En resumen
Cuando suenan juntas dos frecuencias muy próximas, sus ondas entran y salen de fase periódicamente y el oído percibe una sola nota cuyo volumen sube y baja: son los batimientos, y se producen tantos por segundo como hercios de diferencia hay entre ambas (f_bat = |f1 − f2|). Los músicos afinan eliminándolos o contándolos, y cuando la diferencia crece se convierten en rugosidad y, después, en dos notas distintas.
Dos flautistas tocan el mismo La. Si están perfectamente afinados, se oye un sonido limpio y estable. Si uno está un poco alto, el sonido empieza a latir: «uaua-uaua-uaua». Ese latido se llama batimiento (o pulsación) y es, probablemente, la herramienta de afinación más antigua y precisa que existe. Los afinadores de piano la usan a diario, y cualquier músico de orquesta la reconoce aunque no sepa explicarla.
Escucha cómo cambia el latido según la diferencia de frecuencia:
Con 2 Hz de diferencia, el latido es lento y fácil de contar. Con 10 Hz es un trémolo rápido. Con 30 Hz ya no oyes un latido, sino un sonido áspero. En este artículo verás por qué ocurre, cómo se calcula y cómo lo aprovechan los músicos.
Interferencia constructiva y destructiva
Todo parte del principio de superposición, que viste en ondas estacionarias y superposición: cuando dos ondas coinciden en un punto, sus presiones se suman. El resultado depende de la fase con que lleguen:
- Interferencia constructiva: las dos ondas llegan en fase (crestas con crestas). Las amplitudes se suman y el sonido se refuerza.
- Interferencia destructiva: llegan en oposición de fase (crestas con valles). Las amplitudes se restan y, si son iguales, se anulan.
Si las dos ondas tienen la misma frecuencia, su diferencia de fase no cambia con el tiempo y el resultado es estable: en un punto concreto de la sala se oirá más fuerte o más débil, pero siempre igual. Si dos altavoces emiten en fase, la interferencia en un punto es constructiva cuando la diferencia de caminos es un número entero de longitudes de onda, y destructiva cuando es un número entero más media longitud de onda:
¿Y si las frecuencias son ligeramente distintas? Entonces la diferencia de fase va cambiando poco a poco: las ondas pasan de estar en fase a estar en oposición y vuelven a estar en fase, una y otra vez. El sonido alterna entre interferencia constructiva y destructiva. Eso es un batimiento.
¿Qué es un batimiento?
Un batimiento es la variación periódica de amplitud que resulta de sumar dos ondas de frecuencias próximas. El oído no oye dos notas, sino una sola nota cuyo volumen sube y baja. La frecuencia de ese vaivén es la frecuencia de batimiento:
- : número de batimientos por segundo (Hz).
- y : frecuencias de los dos sonidos (Hz).
Ejemplo: 440 Hz y 443 Hz dan 3 batimientos por segundo. La nota que se oye tiene una altura intermedia, 441,5 Hz, que el oído no distingue de ninguna de las dos.
De dónde sale la fórmula
Suma dos ondas senoidales de la misma amplitud y frecuencias y :
Aplica la identidad trigonométrica de la suma de senos, :
La suma es una onda de frecuencia media cuya amplitud no es constante: está «modulada» por un coseno lento de frecuencia .
¿Por qué entonces se oyen batimientos y no la mitad? Porque el oído percibe la intensidad, que no distingue si la envolvente es positiva o negativa. El coseno pasa por un máximo positivo y por uno negativo en cada ciclo, así que hay dos refuerzos por ciclo. El resultado: máximos de volumen por segundo.
Dos osciladores con frecuencia y volumen ajustables: escucha los batimientos, observa cómo la suma de las dos ondas se refuerza y se anula y cuenta los latidos por segundo.
Del batimiento a la rugosidad y a las dos notas
La percepción cambia mucho según la diferencia de frecuencia. Para dos tonos puros hacia el La4:
| Diferencia | Lo que se oye |
|---|---|
| Menos de 1 Hz | Una nota estable con un vaivén muy lento de volumen |
| 1 a 10-15 Hz | Batimientos claros, que se pueden contar |
| 15 a 40-50 Hz, aprox. | Rugosidad: un sonido áspero, «granulado» |
| Más de unos 50-100 Hz | Dos notas distintas, cada vez más limpias |
Los límites son orientativos y dependen del registro. El paso de batimiento a rugosidad y de rugosidad a dos notas separadas está ligado a la banda crítica del oído: la zona de frecuencias en la que dos tonos excitan la misma región de la membrana basilar. Plomp y Levelt (1965) midieron que dos tonos puros resultan más ásperos cuando están separados alrededor de un cuarto de banda crítica, y que dejan de serlo cuando la separación supera la banda crítica entera. Es una de las bases físicas de la consonancia y la disonancia.
Escucha la transición con dos notas reales. Primero, una segunda mayor (La4-Si4, 54 Hz de diferencia), que ya suena como dos notas pero aún algo áspera en tonos puros; luego, una quinta justa (La4-Mi5), limpia:
Afinar con los batimientos
El unísono
Es el caso más sencillo. Dos instrumentos tocan la misma nota: si hay batimientos, no están afinados. El músico mueve su afinación y escucha:
- si el latido se acelera, va en la dirección equivocada;
- si se frena, va bien;
- cuando desaparece, el unísono está afinado.
Con este método se consigue una precisión muy superior a la del oído «a secas». Un batimiento por segundo a 440 Hz equivale a solo 4 cents de diferencia. Los afinadores de piano igualan así las dos o tres cuerdas de cada nota del registro medio y agudo.
La octava y la quinta: batimientos entre armónicos
En un intervalo que no es unísono, las fundamentales están muy separadas y no baten entre sí. Pero los instrumentos reales producen armónicos, y algunos armónicos de las dos notas coinciden o casi. Son esos armónicos los que baten.
- Octava (): el 2.º armónico de la nota grave coincide con la fundamental de la aguda. Batimientos: .
- Quinta (): el 3.er armónico de la grave coincide con el 2.º de la aguda. Batimientos: .
- Cuarta (): el 4.º armónico de la grave con el 3.º de la aguda. Batimientos: .
- Tercera mayor (): el 5.º de la grave con el 4.º de la aguda. Batimientos: .
En general, para un intervalo cercano a la razón , los batimientos son . Cuando el intervalo es justo (razón exacta), los armónicos coinciden y no hay batimientos.
En el temperamento igual casi ningún intervalo es justo, así que casi todos baten. Estos son algunos valores con La4 = 440 Hz:
| Intervalo temperado | Frecuencias | Armónicos que baten | Batimientos por segundo |
|---|---|---|---|
| Quinta La3-Mi4 | 220 y 329,63 Hz | 3.º de La3 (660) y 2.º de Mi4 (659,26) | 0,74 |
| Quinta Do4-Sol4 | 261,63 y 392,00 Hz | 3.º de Do4 (784,88) y 2.º de Sol4 (783,99) | 0,89 |
| Quinta La4-Mi5 | 440 y 659,26 Hz | 3.º de La4 (1320) y 2.º de Mi5 (1318,51) | 1,49 |
| Tercera mayor Do4-Mi4 | 261,63 y 329,63 Hz | 5.º de Do4 (1308,13) y 4.º de Mi4 (1318,51) | 10,4 |
Fíjate en la diferencia: la quinta temperada late menos de un batimiento por segundo, casi imperceptible, mientras que la tercera mayor temperada late más de diez veces por segundo. Es la razón acústica por la que la tercera del piano suena «inquieta» comparada con la de un coro que afina de oído. Lo explica con detalle la afinación de Zarlino.
Compara la tercera temperada con la tercera justa (5/4). Escúchalas con un timbre rico en armónicos para oír el latido:
Los tonos diferenciales o tonos de Tartini
Hay un fenómeno emparentado que a menudo se confunde con los batimientos. Si tocas dos notas agudas, fuertes y sostenidas a la vez, a veces oyes un tercer sonido más grave que ninguna de las dos. Su frecuencia es la diferencia entre ambas:
Es el tono diferencial, llamado también tono de Tartini o «tercer sonido». No se oye como un latido de volumen, sino como una nota. La diferencia está en la separación: los batimientos aparecen cuando las frecuencias están muy próximas (unos pocos hercios de diferencia); el tono diferencial, cuando están bastante separadas y la diferencia cae en el registro audible como altura.
Ejemplos con intervalos justos:
| Intervalo | Frecuencias | Tono diferencial |
|---|---|---|
| Quinta justa La4-Mi5 | 440 y 660 Hz | 220 Hz (La3) |
| Cuarta justa La4-Re5 | 440 y 586,67 Hz | 146,67 Hz (Re3) |
| Tercera mayor justa La4-Do♯5 | 440 y 550 Hz | 110 Hz (La2) |
| Tercera menor justa La4-Do5 | 440 y 528 Hz | 88 Hz (Fa2) |
Estos tonos no están en el aire, o solo muy débilmente: se generan sobre todo dentro del oído, porque la cóclea no responde de forma perfectamente lineal a los sonidos intensos. Además del tono , suele oírse otro, el tono diferencial cúbico , que es muy audible incluso a volúmenes moderados.
Prueba con dos tonos puros agudos (con un volumen algo alto, sin llegar a molestar). Si escuchas con atención, puede aparecer un sonido grave de 220 Hz:
Ejercicios
Ejercicio 1. Un violinista afina su cuerda La con el La de 440 Hz del oboe y oye 3 batimientos por segundo. Sube un poco la clavija y los batimientos pasan a 5 por segundo. ¿A qué frecuencia estaba su cuerda? ¿Qué debe hacer?
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Al principio podía estar a 443 Hz o a 437 Hz. Al subir la afinación, los batimientos aumentaron: se alejó de 440, así que ya estaba alto, a 443 Hz, y ahora está a 445 Hz. Debe bajar la cuerda hasta que los batimientos desaparezcan.
Ejercicio 2. Calcula los batimientos de la quinta temperada Re4-La4 (293,66 Hz y 440 Hz). ¿Qué armónicos baten?
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Baten el 3.er armónico de Re4 y el 2.º de La4:
Casi un batimiento por segundo.
Ejercicio 3. Dos tonos puros de 500 Hz y 506 Hz suenan juntos. ¿Qué altura se percibe? ¿Cuántos batimientos se oyen? ¿Cuánto dura cada ciclo de batimiento?
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Se percibe una sola nota de frecuencia media, Hz. Los batimientos son por segundo, y cada ciclo dura
Ejercicio 4. Un violinista toca la doble cuerda Mi5-Sol♯5 como tercera mayor justa, con Mi5 = 660 Hz. ¿Qué frecuencia tiene el Sol♯5? ¿Qué tono diferencial se oirá y a qué nota corresponde?
Ver solución
En una tercera mayor justa, Hz. El tono diferencial es
que es un Mi3, dos octavas por debajo del Mi5 (). Si el violinista oye ese Mi grave limpio, la tercera está afinada.
Fuentes y bibliografía
- Roederer, J. G. (1997). Acústica y psicoacústica de la música. Buenos Aires: Ricordi.
- Rossing, T. D., Moore, F. R. y Wheeler, P. A. (2002). The Science of Sound (3.ª ed.). San Francisco: Addison-Wesley.
- Plomp, R. y Levelt, W. J. M. (1965). «Tonal consonance and critical bandwidth». Journal of the Acoustical Society of America, 38, 548-560.
- Helmholtz, H. von (1863). Die Lehre von den Tonempfindungen.
- Tartini, G. (1754). Trattato di musica secondo la vera scienza dell’armonia. Padua.
- Benade, A. H. (1990). Fundamentals of Musical Acoustics. Nueva York: Dover.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un batimiento?
Es la oscilación periódica de volumen que se oye cuando suenan a la vez dos sonidos de frecuencias muy próximas. Las dos ondas se refuerzan cuando coinciden en fase y se debilitan cuando están en oposición, y el oído percibe una sola nota que «late».
¿Cómo se calcula la frecuencia de los batimientos?
Restando las dos frecuencias, f_bat = |f1 − f2|. Un La de 440 Hz y otro de 443 Hz producen 3 batimientos por segundo.
¿Cuál es la diferencia entre interferencia constructiva y destructiva?
En la constructiva las ondas llegan en fase y sus amplitudes se suman; en la destructiva llegan en oposición de fase y se restan, hasta anularse si son iguales. Los batimientos son una alternancia periódica entre ambas.
¿Cómo se afina con los batimientos?
Se hace sonar la nota junto con la de referencia y se ajusta hasta que las pulsaciones se hacen más lentas y desaparecen. En los intervalos, como la quinta, se escuchan los batimientos entre los armónicos que coinciden, el 3.º de la nota grave y el 2.º de la aguda.
¿Qué son los tonos de Tartini?
Son tonos diferenciales, un tercer sonido grave que se oye al tocar dos notas agudas y fuertes a la vez, con frecuencia igual a la diferencia entre ambas. Tartini los describió en el siglo XVIII y los recomendaba a los violinistas para comprobar la afinación de las dobles cuerdas.
¿A partir de cuántos hercios de diferencia dejan de oírse los batimientos?
Hasta unos 10-15 Hz se perciben como pulsaciones que se pueden contar. Por encima se funden en una sensación áspera, la rugosidad, y cuando la separación es suficiente, se oyen dos notas distintas.